Las malas conductas de los niños que no se deben tolerar
Curiosidades

Las malas conductas de los niños que no se deben tolerar

Los padres deben establecer límites desde que un bebé llega a la vida de sus padres, de esta manera se podrán evitar miles de contratiempos en un futuro con los pequeños

Por: Diana Palacios García

La educación es un término bastante complejo y muy amplio; pues en el proceso de "ir moldeando a un hijo" se presentan un cúmulo de dificultades que tiene que ver con los caracteres de cada persona o en el menor de los casos, con cómo esté acostumbrado a actuar el pequeño y cuáles son son alcances.

Sin embargo, lo importante es que los padres establezca un límite desde que el niño inicia su proceso de aprendizaje, aunque éste, una vez que empieza, no tiene fin. Aunque por otro lado, los papás, en múltiples ocasiones "bajan la guardia" por querer llevar un ambiente en paz y olvidarse por un momento de "gritos y sombrerazos" y es en ese sentido, que los niños se llegan a confundir y empieza su mal comportamiento aprovechándose de la situación.

Lee también: Estudio: dar nalgadas a los niños les afecta el cerebro

Las malas conductas de los niños que no se deben tolerar. Foto Pxfuel

Es recomendable que con frecuencia se les marquen los límites de lo que se debe o puede y no hacer o expresar, esto será de mucha ayuda para los padres y comodidad de la familia entera. Pues cuando se logra educar a los hijos desde un primer momento, se ahorran muchas situaciones incómodas en casa y sobre todo, frente a otras personas y más cuando se presentan situaciones fuera de casa como una fiesta o cualquier tipo de reunión.

Por lo consecuente, de acuerdo a la Psicóloga Gabriela Matienzo, las conductas que no se deben tolerar nunca, son las siguientes:

Tomar cosas que no son suyas: Aunque haya algunos objetos (como juguetes) que les gusten aunque que no sean de ellos, normalmente, la insistencia de quererlos para ellos se hace notable; sin embargo, la primera tarea es hacerles ver que no lo puede tener porque no le pertenece y en este sentido ir infundiéndole los valores necesarios para su vida como son el respeto, la honestidad y la honradez.

Burlarse de aquellos que son diferentes: Los primero que se les debe dejar claro es que cada ser humano es único e irrepetible, empezando por los niños. Y en ese sentido, se debe continuar inculcando el valor del respeto, hacerles ver que nadie está exento de tener algún problema de salud en caso de que el niño del que se esté burlando tenga alguna enfermedad crónica o degenerativa visible o los llamados personas con capacidades diferentes. Además, hacerles ver que más que reírse de ese niño, debe ayudarlo en lo que pueda.

Molestar a otros sin ningún motivo: La hiperactividad es un rasgo de los niños inquietos y en ese sentido, muchos pequeños actúan de manera equívoca hasta que no se le marcan los límites. Aquí cabe hacerle ver que hay que tratar a los demás como le gustaría ser tratado: esto le hará ver que debe de respetar a los demás y seguramente irá creciendo con esa mentalidad.

Excluir: Los niños van formando su propio criterio a medida de su crecimiento, y en el ínter, van descubriendo a quienes aceptan en su círculo y a quienes no. Sin embargo, hay que hacerles ver que debe

Golpear, romper objetos cuando están enojados o faltar al respeto a sus padres o a alguna figura de autoridad: Esta es una de las peores conductas que puede tener un hijo; incluso, a los adultos, a veces nos resulta difícil manejar la emociones; sin embargo, hay algunos que son bastante explosivos e incluso agresivos, de forma que cuando están enojados gritan, golpean a quien tienen cerca e incluso rompen los objetos generadores de su enojo. Estas conductas no son aceptables y debemos trabajar en ellas tan pronto aparezcan.

Conductas que tienen que ver con su imagen corporal: Con este tipo de comportamientos nos referimos, por ejemplo, a comer con la boca abierta, toser frente a otros sin taparse la boca, chuparse la ropa, meterse las manos continuamente a la nariz, etc. Estas conductas, aunque no buscan hacer daño ni generar malestar en el otro de forma consciente, sí traen consigo rechazo que puede eventualmente convertirse en una situación difícil de sobrellevar. Por ello, es muy importante resolverlo lo más pronto posible.

"Es importante que tengamos claro que muchas de las conductas que nuestros hijos adoptan pueden estar siendo modeladas por nosotros mismos, así que no podremos pedirles que las cambien si no lo hacemos primero nosotros", concluye la doctora.

Temas:

Lee También

Suma tu comentario